Desde el nacimiento de nuestra
patria tenemos una importante galería de próceres, con los que de acuerdo a
nuestro pensamiento e ideología, podemos estar a favor o en contra. Lo que no
podemos negar es que cada uno a su manera forjó lo que somos mal o bien hoy
día.
Pero
hay una pléyade de héroes anónimos, que desde su lugar de trabajo, con
humildad, amor, nos permiten pensar en que puede haber un futuro mejor a pesar
de los que cuentan con esa gran capacidad de colocar en forma permanente
piedras a lo largo del camino.
En
nuestro vasto territorio las historias de estos hombres y mujeres son todas muy
interesantes y dignas de mención.
Uno
de esos casos es el Sr. Carlos Alberto Martino, último Jefe de Estación del
Ferrocarril del Sud en la localidad de Navarro, en el noroeste de la provincia
de Buenos Aires.
Desde
los 6 años, “Beto”, como le llaman sus amigos forjó una entrañable amistad con
los trenes, que lo llevaron durante la mayor parte de su vida a recorrer
nuestra Patria a través de los destinos a los que fue comisionado, retornando a
Navarro, donde accedió al cargo de Jefe de Estación.
Los
hechos sucedidos en la década del ´90 acarrearon como consecuencia el cierre de
muchos ramales ferroviarios y el consiguiente “pase a retiro” de muchos
esforzados hombres que de la noche a la mañana se vieron en la calle. El amor
de “Beto” hacia el que había sido su trabajo de toda la vida, más allá de su
hombría de bien y la necesidad de dedicarse a alguna actividad, lo llevaron a
fundar el Museo Ferroviario Navarro.
De
esta manera, lo que en su momento fuera el edificio de la estación se convirtió
en un museo con los elementos con los que diariamente se trabajaba, al que se
agregaron fotos de época, maquetas de trenes donadas por amigos, gran cantidad
de maquetas realizadas por el propio Martino (con algunas de ellas participó en
competencias de Abuelos Bonaerenses), poesías y pinturas.
Es
un lugar digno de ser visitado donde se conjuga la calidez y sencillez del
creador, Don Carlos Alberto Martino, con la historia de nuestros ferrocarriles.
Ojo de Gato